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domingo, 8 de junio de 2008

El aburrimiento - Rafael Alberti

(Edward Hopper, Domingo, 1926)


EL ABURRIMIENTO

Me aburro.
Me aburro.
Me aburro.
¡Cómo en Roma me aburro!
Más que nunca me aburro.
Estoy muy aburrido.
¡Qué aburrido estoy!
Quiero decir de todas las maneras
lo aburrido que estoy.
Todos ven en mi cara mi gran aburrimiento.

Innegable, señor.
Es indisimulable.
¿Está usted aburrido?
Me parece que está usted aburrido.
Dígame, ¿adónde va tan aburrido?
¿Que usted va a las iglesias con ese aburrimiento?
No es posible, señor; que vaya a las iglesias
con ese aburrimiento.

¿Que a los museos –dice—siendo tan aburrido?
¿Quién no siente en mi andar lo aburrido que estoy?
¡Qué aire de aburrimiento!
Lo aburrido que estoy.
Y sin embargo… ¡Oooh!
He pisado una caca…
Acabo de pisar --¡Santo Dios!—una caca…
Dicen que trae suerte el pisar una caca…
Que trae mucha suerte el pisar una caca…
¿Suerte, señores, suerte?
¿La suerte… la… la suerte?
Estoy pegado al suelo.
No puedo caminar.
Ahora sí que ya nunca volveré a caminar.
Me aburro, ay, me aburro.
Más que nunca me aburro.
Muero de aburrimiento.
No hablo más…
Me morí.

Autor: Rafael Albertí

domingo, 13 de abril de 2008

El puente de las tetas - Rafael Alberti


´

(Tintoretto, La mujer que descubre el seno, 1570)




MÁngeles se ha quejado hoy, con toda la razón del mundo, de la ausencia en estas páginas del poeta gaditano Rafael Alberti. Son todavía muchos los poetas que faltan, muchos más que los que están, muchos son también los días que quedan para ir coleccionando poemas en este álbum tan especial y, espero, ir añadiendo nuevos nombres, aunque, como siempre, es imposible que lleguen a estar todos los que son.

Así pues, en este domingo republicano, quede aquí el poema que MÁngeles nos ha regalado para compensar la ausencia, que no el olvido…




EL PUENTE DE LAS TETAS
(RECORDANDO DESDE ROMA)

Por el puente de las tetas
se asoman las venecianas.
Eran tetas, no manzanas,
las del puente de las tetas.

Bajo el puente de las tetas
yo miraba en la corriente
temblar las tetas del puente
de las tetas.

Sobre el puente de las tetas
las tetas ennochecían
y se desaparecían
por el puente de las tetas.

Sin el puente de las tetas
dormí y soñé dulcemente
que dormía sobre el puente
de las tetas.



Autor: Rafael Albertí


(Venecia, Ponte delle Tette)