jueves, 1 de mayo de 2008

A una nariz - Francisco de Quevedo

(Diego Velázquez, Francisco de Quevedo, 1631-35)


A UNA NARIZ

Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
érase un peje espada muy barbado.

Era un reloj de sol mal encarado,
érase una alquitara pensativa,
érase un elefante boca arriba,
era Ovidio Nasón más narizado.

Érase el espolón de una galera,
érase una pirámide de Egipto;
las doce tribus de narices era.

Érase un naricísimo infinito,
muchísimo nariz, nariz tan fiera,
que en la cara de Anás fuera delito.


Autor: Francisco de Quevedo


5 comentarios:

Beeril dijo...

Hola,
me ha gustado leer tus pensamientos, son interesantes.

Me llamo Beeril y me encontrarás en

http://irlhadia.blogspot.com/

Espero disfrutes como yo lo he hecho.

Un saludo!

TOROSALVAJE dijo...

Ésta me gustaba mucho.

Besos.

calimatias dijo...

Los libros vienen y van por mi mesilla de noche. Sólo hay dos que casi siempre están allí. Garcilaso de la Vega y Quevedo. De don Francisco leo y releo los salmos por encima de cualquiera otra cosa, sonetos incluidos.
A veces un solo verso enuncia mejor que nada los misterios del universo y los propios nuestros cuando tratamos de situarnos en este desorden de estrellas.
Tengo mucho que leerle. Primero la poesía y después sus diálogos. Ha sido un verdadero placer.

lemoinestar dijo...

Beeril,
Sin duda será un placer visitarte, voy a hacerlo enseguida.

Saludos cordiales,


TOROSALVAJE,
A mí me sigue gustando, jejejeje, y también me gusta como escribes tú.
Petonets.

Calimatias,
Me alucina el poder de la palabra en manos de según que personas, esa capacidad de concreción para enunciar con sólo unas sílabas pensamientos que a la mayoría de los mortales nos pueden requerir líneas y líneas sin llegar a matizar totalmente la idea, me resulta admirable. Por cierto, recuperar este soneto ha sido el resultado del paso por su casa…

Gracias reiteradas por el inmerecido interés que está demostrando, Calimatias, espero que el tiempo invertido en la lectura no le resulte desperdiciado. Yo he empezado también a leerle al revés por aquí (por allí decidí desde el principio hacerlo en orden de publicación para poder seguir mejor las peripecias de Aníbal y espero poder llegar pronto a ponerme al corriente), así es que éste, su primer comentario, para mí ha sido el último. Ha sido un auténtico placer ir leyendo y respondiendo a sus comentarios, gracias también por su compañía en la distancia.

Me permito dejarle un beso desde mi estrella.

Anónimo dijo...

Os habeis dado cuenta que en el cuadro escribe quebedo con B?