(Frida Kahlo, Henry Ford Hospital, 1932)TARDE EN EL HOSPITAL
Sobre el campo el agua mustia
cae fina, grácil, leve;
con el agua cae angustia:
llueve
Y pues solo en amplia pieza,
yazgo en cama, yazgo enfermo,
para espantar la tristeza,
duermo.
Pero el agua ha lloriqueado
junto a mí, cansada, leve;
despierto sobresaltado:
llueve
Entonces, muerto de angustia
ante el panorama inmenso,
mientras cae el agua mustia,
pienso.
Autor: Carlos Pezoa Véliz


5 comentarios:
Joooo niña...por alguien tenía alguna duda del amor que tenemos por los hospitales ¿no?.... Besos
Que buen poema!!!
Te agradezco mucho tu buen gusto.
Besos.
MÁngeles,
¿te quedaba alguna duda? A mí ninguna...
Besos sin batas blancas.
TOROSALVAJE,
gracias a ti, por leerme y sobre todo por escribir como lo haces, ya me gustaría a mí ser capaz de escribir como tú en vez de sólo leer y escoger.
Petons.
Acabo de leer su escrito del 10 sobre hospitales. Iba a escribir sobre este poema de Carlos Pezoa. Creo, no me haga caso, que su poesía urgente tenía que ver con lo delicado de su salud. Pero no tengo ganas de comprobarlo ahora. La simple mención a ese lugar me produce escalofríos. Por eso siento haber abiero la caja de Pandora.
Siempre nos quedará la poesía. Un abrazo.
Calimatias,
quisiera tranquilizarle, no es mi salud, a pesar de que la misma no es ninguna maravilla, la que me hizo escribir aquellas palabras y venir a poner aquí el poema. Pero sí, los hospitales han tenido una importancia transcendental en muchos momentos de mi vida y, aunque quiero creer que siempre ha sido para bien, por aquello de que somos el resultado de nuestro pasado, hay ciertas cicatrices que "cuando llueve" todavía duelen.
Gracias por su interés. Un cálido abrazo.
Publicar un comentario en la entrada